Comunicado: Once años del 11M

Sólo le pido a Dios
Que el dolor no me sea indiferente
Que la reseca muerte no me encuentre
Vacío y solo sin haber hecho lo suficiente

– León Gieco

Qué difícil es hablar de lo inhumano, de la brutalidad repentina contra gente inocente y a la vez intentar quedarnos serenos. Es imposible gestionar tanto dolor. La rabia y la angustia se renuevan al recordar aquel once de marzo, y especialmente estos días.

Nos toca ahora recordar a las víctimas y dar apoyo a sus familiares. Y la mejor forma de homenajearlas y que nuestro recuerdo colectivo no sea en vano es defendiendo la convivencia y la democracia contra los ataques vengan de donde vengan.

Gracias a nuestro Pueblo de Alcalá por su entereza en los peores momentos y por no olvidar a quienes nos fueron arrancados de forma salvaje.

Todos y todas sabemos dónde estábamos aquella mañana que nos quebró el ánimo. Hoy tenemos que saber dónde tenemos que estar: cuidando a las víctimas y a su gente.

Malditos los terrorismos y malditas las guerras.