El Partido Popular debe muchas explicaciones a la ciudadanía

El Partido Popular debe  muchas explicaciones a la ciudadanía

Javier Bello, exalcalde de Alcalá de Henares, reconoce en una entrevista publicada en un medio digital que durante los últimos 20 años algunos miembros del Partido Popular en el Ayuntamiento, incluidos concejales y cargos de confianza, se han dedicado a vivir “muy cómodamente de las arcas municipales” constituyendo una camarilla o corte que ha manipulado y gestionado todo. Del conjunto de las declaraciones del edil imputado por presuntos casos de corrupción, también se desprende que el presidente del Partido Popular complutense podría haber ocultado información relevante a la justicia.

Ha sido necesario que el PP perdiera el gobierno de la ciudad para que estalle una guerra sin cuartel que, además de representar un espectáculo miserable, está sirviendo para certificar las peores sospechas albergadas por la ciudadanía a lo largo de los últimos años. Y todo ello con el marchamo de su máximo representante en Alcalá de Henares.

En un relato sin desperdicio -en el que el propio presidente del Partido Popular complutense pone de manifiesto los verdaderos intereses que han motivado a los miembros del PP mientras han estado al frente del consistorio, muy alejados de los de las vecinas y vecinos-  también se habla de la imputación de Bello por presuntos delitos económicos durante su etapa al frente del gobierno municipal. Algo que él mismo califica como “imputación política” para añadir a continuación “a lo mejor yo también puedo empezar a comentar cosas en público y a lo mejor vemos quién termina imputado en todo esto”. Unas gravísimas declaraciones que hacen sospechar que Javier Bello podría haber puesto en conocimiento de la justicia  mucho menos de lo que sabe, por lo que se hace necesaria y urgente una aclaración sobre este extremo por respeto a las alcalaínas y alcalaínos.

El ambiente de batalla fratricida que se vive en el principal partido de la oposición está provocando que aquel que se vendió a la ciudadanía como fichaje estrella de las elecciones municipales de 2011 se haya decantado por “tirar de la manta”, dejando al descubierto las vergüenzas de un partido que sistemáticamente ha puesto los intereses personales de quienes lo integran por encima del interés general, en un fiel reflejo local de lo que ha sucedido con el PP también en el ámbito estatal.

Resulta especialmente indignante que el partido de los recortes en derechos básicos y responsable en gran medida de la destrucción del supuesto “Estado del Bienestar” se haya dedicado a cometer “verdaderas tropelías” en nuestra ciudad, como señala el exalcalde. Todas ellas a cargo de lo que él mismo ha definido como esa “camarilla o corte que ha manipulado y gestionado todo, y que llevan 20 años manejando la ciudad”.

Ante esta lamentable situación, Somos Alcalá reclama al Partido Popular un ejercicio de decencia y dignidad político-social. Ese partido y sus miembros, hoy en la oposición, deben demostrar respeto por la ciudad que han gobernado y responder por todos los perjuicios ocasionados por sus acciones, cuyo máximo exponente se manifiesta en la situación de enorme deuda en que han dejado las arcas municipales, que supera los 260 millones de euros.