El Premio Cervantes 2015, un evento para tapar las carencias culturales de nuestra ciudad

El Premio Cervantes 2015, un evento para tapar las carencias culturales de nuestra ciudad

El día 23 de abril Alcalá es escenario durante unas horas, ante la comunidad hispanohablante, de uno de los momentos más importantes de nuestra cultura.

Nuestras autoridades locales se presentan como anfitriones de un evento que nos sitúa temporalmente como centro de la cultura, de la literatura y del idioma español.  Todo gracias a Cervantes y sus los libros. Esto ocurre durante unas horas un día al año. Hasta entonces esas mismas autoridades locales se dedican a gestionar la cultura, a tratar a los libros y al recuerdo de Cervantes.

Los Ayuntamientos tienen la competencia sobre las bibliotecas públicas en los municipios. Para fomentar la lectura y promover el acceso a la cultura de forma gratuita y universal. ¿Pero qué política bibliotecaria tiene el gobierno local del PP que lleva gobernando desde hace 12 años? Pues pese a tener una red de bibliotecas extendidas por la ciudad, el servicio no está a la altura de la ciudad de Cervantes, tanto por el desfase tecnológico (sin web de las bibliotecas, sin servicios de información online), como por el abandono de las infraestructuras y de la habitabilidad de las propias instalaciones, o por el inmovilismo en el tipo de servicios que se presta a los usuarios y usuarias.

Incluso la propia crisis (más bien estafa) financiera se ha llevado por delante una de las bibliotecas más antiguas, consolidadas y usadas: la biblioteca de la Obra Social de Caja Madrid en la calle Libreros.

Somos Alcalá entiende que las bibliotecas deben ser un seguro de cohesión social y que un recorte en las biblioteca en época de crisis significa acabar con la cultura en la sociedad, algo imprescindible para construir una ciudad más desarrollada. Por ello en su programa integra varias propuestas como:

  • Convertir las bibliotecas en un eje fundamental de la dinamización y encuentro cultural de los barrios: visibilizar las actividades organizadas desde las bibliotecas para que sean abiertas a toda la ciudadanía, fomentar la realización permanente de actividades (encuentros, talleres, presentaciones literarias, fiestas del lector, etc.), dotar de una propia identidad a cada biblioteca o impulsar el acondicionamiento del mobiliario a la comodidad de las personas lectoras
  • Aprovechar el potencial de las bibliotecas para el fomento de la lectura: potenciar los clubs de lectura y la campaña de animación a la lectura, realizar actividades pedagógicas para promover la lectura desde la infancia y crear un carné único para el acceso a todas las bibliotecas municipales
  • Reorganizar y racionalizar los recursos y servicios bibliotecarios y del archivo municipal para mejorar su gestión y mantenimiento. Modernizar y mejorar su equipamiento para adaptarlo a las necesidades y posibilidades de la actualidad. Fomentar una red de bibliotecas moderna (con su espacio virtual y uso de libro electrónico) para recuperar la conexión de estos espacios con la sociedad
  • Garantizar partidas presupuestarias periódicas a las bibliotecas para permitir la renovación regular del material y que sean espacios dinámicos y vivos. Revisión de los modos de ampliar y renovar sus fondos, potenciando las relaciones de las bibliotecas con los autores e investigadores locales y con las librerías de barrio.

El otro elemento que configura el día es la conmemoración de la obra del alcalaíno Miguel de Cervantes. Este año y el próximo se celebrarán las conmemoraciones de la muerte de Cervantes y de la publicación del Quijote. Y parece que todos los partidos actualmente en el consistorio comparten la idea de que este programa bianual debe servir para fomentar las inversiones externas de las empresas buscando grandes eventos al estilo de congresos internacionales “que nos pongan en el mapa”. A esto lo han llamado Cervantes Infinito. En realidad es sacar de un cajón y desempolvar el proyecto fracasado de Capitalidad Europea de la Cultura para 2016.

Incluso el Alcalde de Alcalá ha liberado a una concejala para que trabaje en este proyecto a tiempo completo. Pero llevamos ya más de un trimestre del primer año de conmemoraciones y no sabemos nada de lo que exactamente pretenden y proponen.

Y es que tampoco hace falta preguntar mucho. Es previsible que se monte un programa totalmente de espaldas a las necesidades culturales y sociales de nuestras ciudad y lo único que busque sea crear eventos de escaparate sin repercusión social, recuperando el “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”.

Se repite el mantra “Alcalá debe ser referente cultural para Madrid y España”. Nosotros apostamos por eso, pero antes, Alcalá debe comenzar por ser referente y fruto cultural de los propios y propias alcalaínos y alcalaínas. El Premio Cervantes debe convierse en el colofón de la apuesta cultural de nuestra ciudad, no en el único acto digno de una ciudad llamada ‘de Las Artes y Las Letras’. El año que viene tenemos la oportunidad de aprovechar Cervantes Infinito para construir otro modelo cultural por y para la ciudadanía. Somos Alcalá apuesta por programas culturales diseñados para sus vecinos y vecinas, porque apostar por la cultura es apostar por una sociedad desarrollada y avanzada.

Este artículo está dedicado a Juan Goytisolo. Gracias por tu obra y tu ejemplo.