La solidaridad en primer lugar

La solidaridad en primer lugar

Los terribles atentados terroristas de París hacen que Alcalá vuelva a recordar con especial emoción la tragedia de los trenes del 11 de marzo de 2004. Este tipo de actos de barbarie rompen la rutina y nos obligan a pensar y reflexionar sobre la situación. Recordamos a las personas que perdimos y también a los miles de muertos en conflictos recientes, como los de Irak, Afganistán, Siria, Palestina, etc.

Conflictos que en una parte nada desdeñable vienen ocasionados por la avidez de recursos de un modelo económico global que necesita crecer ilimitadamente. Estas guerras ocasionan millones de víctimas -personas asesinadas, heridas, traumatizadas, desplazadas, etc.- Sus vidas son trastocadas por unas decisiones tomadas en lugares ajenos a su día a día. Las situaciones de indefensión y precariedad pueden ser el caldo de cultivo de los grupos que basan sus propuestas en la sinrazón, en las soluciones sencillas y binarias a problemas complejos y en el odio al diferente.
No se debe permitir que los asesinos consigan su propósito de dividir comunidades y sociedades, enturbiando la convivencia con la semilla de la desconfianza y el odio que sus manos manchadas de sangre intentan sembrar en el seno de sociedades libres y abiertas como la nuestra.

Sin embargo, hay esperanza pese a la barbarie. Y Alcalá de Henares es buen ejemplo de ello. La aparición de Bienvenidos Refugiados Alcalá, iniciativa conformada por un gran número de vecinas y vecinos cuya misión es la asistencia a los refugiados de los conflictos de Oriente Medio, personas que huyen de la misma barbarie que recientemente golpeó París, marca el camino a seguir para afrontar la solución de muchos de los problemas mencionados a través del respeto, la convivencia, la cooperación y la solidaridad.

Bienvenidos Refugiados Alcalá ha logrado coordinar y organizar la ayuda de cara al recibimiento de los refugiados que vayan a llegar a la ciudad complutense. Además, ha llevado a cabo la recogida y clasificación de toneladas de ropa para enviarlos a la isla griega de Lesbos, que afronta una emergencia social sin precedentes debido al gran flujo de refugiados que llegan a sus costas, con frecuencia afrontando grandes peligros en el mar. Muchos de esos refugiados perecen en el Mediterráneo.

Desde la concejalía de Derechos Humanos y Cooperación al Desarrollo, dirigida por el concejal de Somos Alcalá Javier Galán, se ha entendido que el protagonismo debe recaer en la sociedad civil organizada y que el papel a jugar por el Ayuntamiento debe centrarse en la facilitación de espacios y recursos.
De este modo, el colegio Zulema, cerrado pese a la gran oposición del barrio y que llevaba más de un año inutilizado, ha sido puesto a disposición de la vecindad como centro logístico para la clasificación y almacenamiento de la ayuda enviada a Lesbos, sirviendo finalmente como centro logístico central para todas las plataformas de ayuda a las personas refugiadas creadas en la Comunidad de Madrid.

Somos Alcalá aplaude la existencia de iniciativas vecinales fundamentadas en valores solidarios cuyo fin es la mejora social, ambiental o económica. Esta agrupación apuesta por darles facilidades en tanto que se trata de procesos esencialmente participativos y suponen la base de un proceso de cambio social que descanse en el respeto, la transparencia y la confianza, para caminar hacia una democracia participativa en la que la ciudadanía pase a ser la protagonista y deje de ser un mero espectador para ser corresponsable del cambio.