Reflexiones obispales sin reflejo social

Reflexiones obispales sin reflejo social

El pasado lunes, los obispos de Alcalá de Henares y Getafe sacaron a la luz una carta pastoral en la que, siguiendo en su línea habitual, volvieron a declararse rotundamente contrarios a todo lo que signifique acercarnos a una sociedad moderna, justa e igualitaria.

El documento de seis folios, titulado «Reflexiones pastorales sobre la Ley de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación de la Comunidad Autónoma de Madrid», puede resumirse en dos pensamientos tan breves como simples: por un lado, la negación absoluta de toda realidad que resulte ajena (no digamos ya contraria) a sus propios dogmas, y, por otro, la manifestación de una obsesión persecutoria según la cual todo avance social en materia de igualdad entre las personas no tiene otro objetivo que el de socavar los cimientos del cristianismo, siguiendo, al parecer, los designios de Nietzsche, Marx y Freud.

En realidad, en sus «Reflexiones pastorales» los obispos se limitan a expresar su anhelo por una sociedad con pensamiento único (el suyo) en la que los guardianes de un dogma político-religioso decidan qué derechos merecen ser reconocidos y donde la libertad individual de las personas se limite a que estas puedan elegir lo que el dogma dicte. Es su concepción del libre albedrío y no hay que darle más consideración que la que realmente se merece.

En consecuencia, Somos Alcalá no va a hacer más valoraciones sobre este asunto que la de desear a todas las personas de pensamiento libre unas felices vacaciones, y muy particularmente a todas las que definen su sexo-género conforme a sus propios anhelos.