Somos Alcalá denuncia el lamentable espectáculo que está ofreciendo el PP a la ciudadanía complutense

Somos Alcalá denuncia el lamentable espectáculo que está ofreciendo el PP a la ciudadanía complutense

A la tradicional falta de explicaciones ante el clima de sospechas que ha presidido la gestión del Ayuntamiento durante los años de gobierno del Partido Popular, seguida de la ocultista denuncia en solitario del exalcalde Bello contra parte de su propio equipo de Gobierno; se unen ahora los cruces de declaraciones entre el propio Bello y su antecesor en la alcaldía, Bartolomé González, en las que ambos se culpan mutuamente de haber negociado y firmado contratos millonarios con empresas investigadas por presunta corrupción.

Mientras, las vecinas y vecinos de Alcalá asisten atónitos a esta vergonzosa representación que se da en los medios de comunicación, en la que lo único que queda patente es la falta de respeto con la que estos dirigentes han tratado (y continúan tratando) a la ciudad y sus habitantes.

Somos Alcalá considera inaceptables estas actitudes y exige que se hagan públicos, ante la ciudadanía, todos los detalles de estas negociaciones y contrataciones por el bien de la imagen de nuestra ciudad, que no es merecedora de tanto agravio como el que le están proporcionando sus dos exalcaldes.

Las alcalainas y los alcalainos tienen derecho a ser informados con la verdad. A saber cómo se han estado gestionando sus intereses mientras el PP ha estado al frente del consistorio. A conocer cada detalle de una forma de gobernar que ha hipotecado a la ciudad, hundiéndola en el foso de una inmoral deuda económica. Que ha desatendido a sus ciudadanos cuando más han necesitado a su Ayuntamiento (mientras eran esquilmados con gravámenes crecientes cada año). Que ha olvidado su patrimonio histórico y cultural. Que ha situado a nuestra ciudad como una de las más sucias de España y que ha reducido su proyección a un entorno ombliguista y provinciano más propio de la España caciquil del siglo XIX que el que corresponde a una urbe universitaria y cosmopolita de nuestro tiempo.

Los vecinos y vecinas tienen derecho a conocer la verdad, toda la verdad. Alcalá de Henares debe ser reconocida por sus numerosas virtudes y no por la dudosa catadura moral de algunos de sus representantes políticos.