Nueva AlcaláOpinión y debate

Desde las calles de Alcalá, Somos apoya la lucha contra el gobierno del Partido Popular que deteriora el sistema de pensiones.

Los nuevos Presupuestos Generales del Estado presentados por el Gobierno de Mariano Rajoy han vuelto de dejar a los y las pensionistas en el mundo de los recortes. Las subidas que se anuncian están por debajo del aumento de los precios en la mayoría de los casos y serán de un máximo del 3% para las pensiones mínimas. En el caso de la pobreza pensionista, el Gobierno sigue dejando en el desamparo a cientos de miles de personas que deben afrontar su existencia con unos ingresos mensuales que apenas superan los 400 euros; una forma en la que el Estado legaliza la pobreza y la asume como si fuera inevitable.

A las numerosas movilizaciones que están promoviendo pensionistas en todo el territorio del Estado se han sumado dos concentraciones en Alcalá en las que han participado centenares de personas, como ocurrió los días 7 y 16 de abril, cuando la Plaza de Cervantes se llenó de vecinas y vecinos de la ciudad exigiendo al Gobierno de Mariano Rajoy que no haga perder más poder adquisitivo a los pensionistas, que devuelva la dignidad a sus pensiones, que hoy mantienen a cientos de miles de personas en el umbral de la pobreza.

La política del Partido Popular con respecto a las pensiones es la misma para la educación o la sanidad pública. Se dedican a deteriorar el servicio público, a crear miedo, inquietud e incertidumbre ante el futuro, degradan los derechos básicos de todas las personas para que una parte de la ciudadanía corra a contratar un colegio, una clínica o un plan de pensiones privados.

Para ello no dudan en poner a funcionar a toda máquina su departamento de sustos. Cada vez que se dice que la hucha de la Seguridad Social está intacta; miles de personas abrazan la posibilidad de gastar una parte de sus ingresos en contratar planes de pensiones privados. En eso consiste su política y contra eso es contra lo que debe movilizarse la ciudadanía; convierten los derechos sociales fundamentales en autopistas de peaje y dentro de unos años si esos planes de pensiones privados no son del todo rentables los rescatarán con el dinero de todos.

Mientras los pensionistas salen a la calle y el Gobierno asegura que no hay dinero para ellos; de las arcas del Estado han salido miles de millones de euros para rescatar bancos, autopistas privadas o aventuras empresariales como el proyecto Castor de Florentino Pérez que finalmente nos va a costar 1.500 millones de euros. Evidentemente hay dinero, pero para las grandes corporaciones y los grandes fabricantes de puertas giratorias que comunican con los grandes despachos donde se sientan decenas de ex ministros que han gobernado contra los intereses de la ciudadanía.

Estos días asistimos a una movilización cargada de futuro. Nuestros mayores, aquellos que se movilizaron durante años para conseguir algunos de los derechos sociales más importantes que ahora tenemos, volvieron a echarse a la calle para exigir unas pensiones dignas. Salieron dispuestos a luchar contra gigantes y contra molinos. La suya es una lucha que nunca se ha detenido y que no podría ser más generosa: no están protestando sólo por su pensión, la mayoría de ellos y ellas saben que si en algún momento se reforma el sistema de pensiones no serán ellos quienes se beneficien. Estan defendiendo en Alcalá las pensiones del futuro, las que tendrán sus hijos e hijas, sus nietos y nietas. Se trata de algo difícil de visualizar, un joven mirando hacia algún lugar en el que dentro de veinte o treinta años cobrará una pensión que le permitirá o no tener una vida digna. Pero la mejor forma de verlo es compartir la lucha con todas esas mujeres y todos esos hombres que después de una larga vida de trabajo exigen el derecho a al bienestar. Y lo defienden bajo un Gobierno capaz de cualquier maniobra política con tal de que los millonarios continúen pagando pocos impuestos. Un Gobierno el de Mariano Rajoy que no duda en defender que este país sea para los ricos paraíso fiscal y para los pobres un infierno vital. Contra eso es contra lo que luchamos desde Somos.